El salario emocional

Hoy en día a los trabajadores, ya no les basta solamente el sueldo que puedan generar a fin de mes, sino que buscan otro tipo de retribuciones que van más allá de lo económico. Éstos valoran la combinación de beneficios que puedan cubrir todos sus intereses y que les genere motivación e implicación respecto a la organización en dónde trabajan.

Las nuevas generaciones quieren ser valoradas, desean tener horarios flexibles, que les permita compatibilizar con sus aspiraciones que abarcan tanto la satisfacción de sus necesidades profesionales como también personales y familiares, en términos generales, buscan beneficios emocionales que mejoren la calidad de sus vidas.

Eso significa que las empresas deben reciclarse en ese sentido procurando satisfacer esas necesidades. Para eso es importante conocer y reconocer a las personas que hacen parte de la organización, saber qué habilidades poseen, qué les hace falta, pero sobre todo qué quiere cada uno y a qué aspiran.

Beneficios para todos

Las empresas que invierten en salario emocional -como la flexibilidad, la promoción, la capacitación, la conciliación, el reconocimiento, la inclusión, el buen ambiente de trabajo-, motivan al capital humano y generan efectos positivos para la misma, como por ejemplo.

  • Reducción de la rotación del personal.
  • Retención del talento, evitando gastos de selección de personal o en la formación de nuevos trabajadores.
  • Mejora de los niveles de absentismo.
  • Aumento en la satisfacción de los empleados, repercutiendo directamente en la productividad y la competitividad de la compañía.
  • Las recompensas, ya sean grandes o pequeñas, se traducen en empleados felices, con ganas de seguir trabajando con motivación y dando lo mejor de sí.
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